Esta cómoda función graba automáticamente tres imágenes, cada una con un valor de exposición diferente (normal, subexposición y sobreexposición), pulsando una sola vez el botón del obturador. Esto es muy útil para aquellas escenas fugaces y únicas donde sólo tienes una sola oportunidad para conseguir la correcta exposición.
En una cámara de carrete esta función agotaría el carrete rápidamente, mientras que en una cámara digital se puede utilizar tranquilamente ya que el fotógrafo puede comprobar fácilmente las imágenes al instante y borrar las que no sirven.